En 2025, la inteligencia artificial (IA) sigue ganando terreno en el mercado laboral global, impactando a más del 30% de los empleos en sectores como manufactura, finanzas y servicios. Se estima que para 2030, hasta 375 millones de trabajadores en el mundo podrían verse afectados por la automatización parcial o total de sus tareas, lo que subraya la necesidad urgente de reconversión profesional y capacitación tecnológica.
En Argentina, según datos recientes, cerca del 22% de las actividades laborales son susceptibles de automatización en los próximos diez años, especialmente en empleos administrativos, atención al cliente y producción industrial. Mientras tanto, la demanda por especialistas en inteligencia artificial y tecnologías digitales ha crecido un 45% en el último año, impulsada por empresas que buscan incorporar herramientas de análisis predictivo, automatización de procesos y atención personalizada mediante chatbots.
La adopción de IA ha permitido a las compañías aumentar su productividad en promedio un 20%, reduciendo tiempos de producción y errores humanos. Sin embargo, también se observa que un 15% de los trabajadores en empleos de baja y media calificación enfrentan riesgos elevados de reemplazo por tecnologías automatizadas, lo que genera preocupación sobre la seguridad laboral y la necesidad de políticas activas para la inclusión.
Frente a este panorama, el gobierno argentino lanzó en 2024 un programa nacional de capacitación en habilidades digitales, dirigido a más de 100.000 trabajadores y estudiantes, con el fin de mejorar su empleabilidad en un mercado cada vez más tecnológico. Empresas privadas complementan esta iniciativa ofreciendo cursos especializados en programación, análisis de datos y ética en IA.
Además, la incorporación de IA está generando nuevos puestos de trabajo en áreas como desarrollo de software, ciencia de datos y ciberseguridad, que crecieron un 35% en vacantes en el último año. Esto evidencia un cambio estructural en la demanda laboral, donde la formación en tecnología y el aprendizaje continuo se vuelven claves para adaptarse.
En síntesis, la inteligencia artificial representa una transformación profunda en el mundo del trabajo: crea oportunidades para quienes se actualizan, pero también plantea desafíos importantes para proteger a los sectores más vulnerables. La combinación de políticas públicas, inversión en educación y compromiso empresarial será fundamental para lograr un futuro laboral inclusivo y sostenible.







