El recorte en las transferencias nacionales a las provincias ha sido una de las medidas más significativas del plan de ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei. De acuerdo con un informe elaborado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), Neuquén se encuentra entre las jurisdicciones más desfinanciadas del país, junto a Córdoba y Santa Fe. El informe destaca una fuerte caída en las transferencias no automáticas, lo que impacta directamente en áreas sensibles como salud, educación, obras públicas y asistencia social.
A pesar de este escenario adverso, la provincia de Neuquén continúa adelante con una agenda de inversión pública orientada a sostener y mejorar la calidad de vida de su población. La gestión del gobernador Rolando Figueroa ha decidido redoblar esfuerzos y enfocar recursos en proyectos estratégicos que apuntan a mantener activo el aparato productivo y atender las demandas de una sociedad que sigue creciendo, especialmente en la zona de influencia de Vaca Muerta.
Entre las acciones destacadas se encuentra el plan de fortalecimiento del sistema de salud en San Patricio del Chañar y Añelo, dos localidades clave para la industria hidrocarburífera. Allí se han incorporado nuevos profesionales médicos, mejorado la infraestructura hospitalaria y avanzado en la construcción de un centro de salud mental, en articulación con empresas del sector energético. También se prevé renovar equipamiento esencial, como sillones odontológicos y salas de rayos, y trabajar en soluciones habitacionales para el personal sanitario.
La inversión en salud no es un hecho aislado. Se suma a un enfoque de gestión que prioriza la articulación con gobiernos locales y la participación del sector privado para suplir la ausencia de Nación. “La salud no es solo un ministerio, sino una red que se construye con intendentes y regiones”, han señalado desde el Ejecutivo provincial, marcando una lógica de trabajo basada en la cercanía territorial y la respuesta concreta.
Con un presupuesto más ajustado pero una fuerte convicción política, Neuquén apuesta a sostener el crecimiento y acompañar las necesidades de su población sin resignar calidad en los servicios públicos. En ese sentido, la provincia se presenta como un ejemplo de resiliencia y planificación ante un contexto nacional de recortes y retracción del Estado.








