Entre los nombres que integran la boleta de “Es Ahora Buenos Aires” aparece Alejandro “Pitu” Salvatierra, quien fue condenado por robo calificado con arma de fuego y estuvo preso durante siete años. Hoy busca una banca en la Legislatura porteña dentro del espacio liderado por Leandro Santoro.

Aunque el propio Salvatierra asegura que su postulación busca representar a los sectores más pobres, su presencia en la lista reaviva críticas por la falta de filtros y criterios claros en la construcción del espacio. La candidatura suma tensión a una boleta ya cuestionada por sus vínculos con el aparato político tradicional.

Un candidato con antecedentes penales en la lista de Santoro
Entre los nombres que integran la boleta de “Es Ahora Buenos Aires” aparece Alejandro “Pitu” Salvatierra, quien fue condenado por robo calificado con arma de fuego y estuvo preso durante siete años. Hoy busca una banca en la Legislatura porteña dentro del espacio liderado por Leandro Santoro.

Aunque el propio Salvatierra asegura que su postulación busca representar a los sectores más pobres, su presencia en la lista reaviva críticas por la falta de filtros y criterios claros en la construcción del espacio. La candidatura suma tensión a una boleta ya cuestionada por sus vínculos con el aparato político tradicional.

Desde el entorno de Santoro intentan respaldar la postulación apelando a la idea de la “segunda oportunidad” y a la trayectoria social del candidato en villas y asentamientos. Argumentan que su recorrido tras las rejas, vinculado a la militancia barrial, lo convierte en un referente con legitimidad en territorios marginados.

Sin embargo, sectores del propio peronismo porteño consideran que la inclusión de Salvatierra expone contradicciones internas y erosiona la credibilidad del armado. La polémica no solo apunta a su pasado delictivo, sino a lo que consideran una falta de renovación real frente al electorado.

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