La proliferación de aplicaciones móviles ha hecho que el entrenamiento personalizado esté al alcance de cualquier persona. Apps como Strava, Nike Training Club o Freeletics ofrecen rutinas guiadas y seguimiento detallado del progreso.
Estas aplicaciones integran inteligencia artificial para adaptar los planes de entrenamiento al rendimiento del usuario. Incluso pueden combinar datos de dispositivos portátiles para mayor precisión.
En disciplinas como el running o el ciclismo, las apps permiten conectarse con comunidades de usuarios, participar en desafíos virtuales y compartir logros en redes sociales, aumentando la motivación.
Los gimnasios también han comenzado a desarrollar sus propias aplicaciones, permitiendo que sus socios entrenen en casa con la misma calidad de atención que en sus instalaciones físicas.








