La calificadora de riesgo internacional Moody’s mostró una visión positiva sobre la economía argentina, destacando que la mejora en la política fiscal podría generar un aumento gradual de la calificación de deuda, aunque aún existe cautela por el ajuste externo pendiente.

Moody’s reconoció avances fiscales en Argentina, lo que le otorga una perspectiva optimista, pero subrayó que la mejora de la calificación será un proceso gradual. Según Jaime Reusche, vicepresidente de la calificadora, este cambio dependerá de cómo se gestionen las cuentas externas y las reservas del país en los próximos meses.

En enero de este año, la calificación de Argentina había subido de Caa1 a B3 en deuda en moneda local, y de Caa3 a Caa1 en moneda extranjera, lo que reflejaba una mejora en el riesgo país. Sin embargo, la incertidumbre sigue presente, especialmente con un riesgo país que actualmente ronda los 740 puntos, después de haber caído a niveles más bajos a finales del año pasado.

Aunque Moody’s ve señales de estabilidad con el actual ajuste fiscal y la flexibilización del cepo cambiario, la calificadora considera que el ajuste externo sigue siendo un desafío. Además, destacó el potencial de crecimiento del sector energético, que podría atraer inversiones y mejorar las exportaciones en los próximos años. Sin embargo, la clave estará en cómo el gobierno maneje las reservas y el superávit comercial a lo largo del 2025.

Tendencias