El conductor, que presentaba 1,35 gramos de alcohol en sangre, no solo se mostró agresivo durante el control vehicular, sino que amenazó verbalmente al inspector diciendo que «lo haría picadillo y fatay», en un intento de intimidarlo. 

Un hombre fue interceptado en la ciudad de La Plata mientras manejaba bajo los efectos del alcohol en las inmediaciones de la residencia oficial del gobernador, ubicada en la calle 5 entre 51 y 53. Agentes de tránsito le indicaron que detuviera su marcha para realizarle un control de alcoholemia.

El test confirmó que el conductor tenía 1,35 gramos de alcohol por litro de sangre, superando ampliamente el límite permitido. Ante esta situación, en lugar de colaborar, el hombre reaccionó de manera violenta y lanzó amenazas de muerte contra uno de los inspectores que participaba del operativo.

Además de los insultos homofóbicos, el agresor llegó a decir que “lo haría picadillo y fatay”, en un intento de intimidar al agente. Como consecuencia, los efectivos secuestraron el vehículo y el conductor fue demorado. Desde el Municipio advirtieron que este tipo de episodios se repiten con frecuencia y afectan la labor cotidiana del personal de tránsito.

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