El candidato a legislador porteño hizo un aporte como un acto patriótico en defensa de las islas Malvinas, en donde donó una bandera argentina para uno de los espacios verdes del barrio de lugano.

El candidato a legislador porteño, Leandro Santoro, continúa con su campaña de gestos simbólicos que poco tienen que ver con las necesidades reales de los vecinos. Esta vez eligió donar una bandera argentina a una plazoleta de Lugano, presentando el acto como un gesto patriótico en defensa de las Islas Malvinas.

Mientras los problemas de inseguridad, infraestructura y falta de servicios siguen afectando a los barrios del sur de la Ciudad, Santoro prefiere enfocarse en acciones puramente simbólicas que no mejoran la vida cotidiana de los ciudadanos. La bandera, aunque representa un símbolo nacional importante, no resuelve las carencias que sufren los vecinos.

Con este tipo de maniobras, Santoro intenta instalarse como un referente de los valores nacionales, pero queda claro que apuesta más a la puesta en escena que a propuestas serias y concretas para transformar la realidad de la Ciudad de Buenos Aires.

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