Ubicado en el noroeste de San Juan, Angualasto es uno de los lugares más secos de Argentina, con apenas 24 milímetros de lluvia al año. Aislado entre montañas y con una población que apenas supera los 300 habitantes, este rincón cordillerano desafía al clima y al tiempo.

A más de 1.600 metros sobre el nivel del mar y rodeado por un paisaje montañoso árido, Angualasto se encuentra en el margen oeste del río Blanco, en el departamento Iglesia, provincia de San Juan. Con solo 24 milímetros de precipitaciones anuales, según datos del Servicio Meteorológico Nacional, es considerado uno de los pueblos más secos del país. Esta extrema aridez se traduce en cielos despejados y soleados durante la mayor parte del año, con una baja humedad ambiental y escasa nubosidad.

A pesar de las condiciones climáticas adversas y su aislamiento geográfico, Angualasto ha mantenido una población estable. Según el Censo Nacional de Población realizado por el INDEC en 2010, contaba con 303 habitantes, lo que representó un incremento del 7,8 % respecto al censo anterior de 2001. Este crecimiento demográfico evidencia una cierta estabilidad en la residencia poblacional, favorecida posiblemente por la accesibilidad vial, la permanencia del recurso hídrico y la continuidad de actividades productivas tradicionales.

El acceso al pueblo se realiza a través de la Ruta Provincial 430, una vía asfaltada que conecta Angualasto con el resto del departamento Iglesia y la provincia de San Juan. Este camino bordea un paisaje montañoso de gran valor escénico, cuyas formaciones presentan una gama cromática y morfológica impactante, anticipando visualmente la llegada a un espacio singular.

Angualasto no solo destaca por su clima extremo, sino también por su historia y cultura. La comunidad ha sabido adaptarse a las condiciones del entorno, desarrollando prácticas agrícolas y de vida que permiten la subsistencia en un ecosistema tan particular. Este pueblo representa un ejemplo de resiliencia y adaptación humana frente a los desafíos que impone la naturaleza.

Tendencias