La joven de 21 años, apodada «La Toretto», fue trasladada desde la alcaidía de Melchor Romero a la Unidad Penal N° 51 de Magdalena, una cárcel dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense. La decisión se tomó tras una evaluación de su situación judicial y penitenciaria.
Felicitas Alvite, la joven apodada «La Toretto», fue trasladada al penal de Magdalena luego de permanecer detenida durante más de seis meses en la alcaidía de Melchor Romero, tiempo máximo permitido por ley para ese tipo de alojamiento. La decisión fue tomada por el juez Claudio Bernard, del Tribunal Oral en lo Criminal II de La Plata, y confirmada por su defensa, que había presentado un habeas corpus en medio del debate por su situación procesal. La medida implica su ingreso al sistema penitenciario bonaerense, donde continuará detenida mientras avanza la causa en su contra.
La defensa de Alvite sostiene que esta decisión contradice una resolución previa de Casación que había autorizado su prisión domiciliaria. Según argumentan sus abogados, la negativa de la Cámara a ejecutar dicha orden responde a tecnicismos sin sustento jurídico, y representa un desconocimiento del estado de inocencia en el que se encuentra la joven. En su presentación, remarcan que alojarla en una cárcel común es una medida desproporcionada y contraria a principios constitucionales y normas internacionales en materia de derechos humanos.
El caso generó una fuerte repercusión pública, ya que el hecho que motivó la detención ocurrió el 12 de abril de 2024, cuando Alvite cruzó un semáforo en rojo mientras corría una picada en La Plata. En esa maniobra embistió a Walter Armand, un motociclista de 36 años, provocándole lesiones fatales en la cabeza. La gravedad del episodio y el perfil público que cobró la causa reavivaron el debate sobre la responsabilidad penal en delitos viales.








