Facundo Astudillo Castro, un joven que desapareció en abril de 2020, fue el centro de una investigación que culminó con la condena de un instructor canino a siete años de prisión. 

Marcos Herrero, instructor canino que participó en los rastrillajes por la desaparición de Facundo Astudillo Castro, fue condenado a siete años de prisión por haber alterado pruebas en el marco de la investigación. Astudillo Castro, un joven de 22 años, había desaparecido tras un control policial en abril de 2020, y su cuerpo fue hallado tres meses después en un cangrejal de Bahía Blanca. El juicio, llevado a cabo por videoconferencia, concluyó con la decisión del Tribunal Oral Criminal Federal de Bahía Blanca de imponerle a Herrero no solo la pena de prisión, sino también la inhabilitación absoluta para ejercer funciones por el doble del tiempo de la condena.

El fallo también ordenó unificar esta pena con una condena previa dictada en Mendoza por encubrimiento simple, fijando así una pena única de 7 años y 8 meses de prisión. Herrero, quien actualmente cumple arresto domiciliario en Viedma, continuará con ese régimen hasta que la sentencia quede firme, con la obligación de cumplir ciertas condiciones, como no salir del país, mantener domicilio fijo y entregar su pasaporte. El fallo completo con sus fundamentos será leído públicamente el próximo 29 de abril.

La investigación determinó que Herrero manipuló los resultados de los operativos, induciendo a sus perros para simular hallazgos de rastros vinculados a Facundo. También se lo acusó de colocar objetos como un amuleto en forma de sandía y piedras turmalinas para forzar conclusiones incriminatorias contra las fuerzas de seguridad. La autopsia realizada por el Equipo Argentino de Antropología Forense concluyó que la causa de muerte de Astudillo fue una asfixia por sumersión, sin indicios claros del contexto en que se produjo.

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