El hermano de Germán volvió a presentarse en el juicio para brindar su testimonio, con el objetivo de aportar más detalles sobre los hechos en cuestión. Su intervención ha sido clave en el desarrollo del caso.
Sebastián Kiczka, uno de los dos acusados por tenencia y facilitación de material de abuso sexual infantil (MASI), volvió a declarar en el juicio y reiteró que acceder a este tipo de videos es algo extremadamente fácil. Durante su testimonio, señaló que utilizaba este material para sus trabajos artísticos, alegando que los descargaba para su uso en proyectos digitales. En su defensa, intentó justificar su comportamiento al decir que la obtención de estos videos era tan sencilla que ni siquiera se limitaba a plataformas como Twitter e Instagram, sino que podía encontrarlos rápidamente en otros lugares.
En su intervención, Sebastián explicó que había utilizado la computadora de su hermano Germán durante una reunión con un ex diputado, momento en el que descargó los videos. Describió que los usaba para realizar trabajos digitales que formaban parte de un estilo artístico llamado «cyberpunk», caracterizado por temáticas espaciales y futuristas. Según Kiczka, su objetivo era imprimir material relacionado con estos trabajos, por lo que aprovechó el momento para utilizar el dispositivo de su hermano, ya que no contaba con el suyo.
El acusado también aclaró que desconocía la ilegalidad de consumir este tipo de material, argumentando que, en su opinión, si algo está disponible en internet, no podría ser considerado ilegal. Además, relató que pensó haber borrado todos los archivos de la computadora después de ver los videos, pero dejó un pendrive con contenido aún en el dispositivo. Como parte de la investigación, Sebastián Kiczka también será investigado en un expediente paralelo por el delito de distribución de material de abuso sexual infantil.








