La cantante compartió sus primeras impresiones luego de regresar de una histórica misión espacial exclusivamente femenina, destacando la conexión emocional con su hija y el mensaje de empoderamiento para futuras generaciones.

Katy Perry se convirtió en la primera cantante en viajar al espacio como parte de la misión NS-31 de Blue Origin, una travesía suborbital de 11 minutos que marcó un hito al contar con una tripulación compuesta exclusivamente por mujeres . Junto a figuras destacadas como Lauren Sánchez, Gayle King, Amanda Nguyen, Aisha Bowe y Kerianne Flynn, la artista cruzó la línea de Kármán, experimentando la ingravidez y contemplando la Tierra desde una perspectiva única.

Al regresar a la Tierra, Perry expresó entre lágrimas: “Me siento super conectada con el amor, esta experiencia me mostró que nunca sabes cuánto amor hay dentro de ti, cuánto amor tienes para dar y cómo has sido amado hasta el día que despegas” . Como símbolo de su vínculo con su hija Daisy, llevó consigo una margarita, destacando la resiliencia de esta flor y su significado personal.​

La cantante también reflexionó sobre el impacto de esta misión en la representación femenina en la exploración espacial: “Se trata de hacer espacio para la mujer futura y ocupar espacio y pertenencia y se trata de este maravilloso mundo que vemos ahí fuera y apreciarlo y todo esto es en beneficio de la Tierra” .​

Perry consideró esta experiencia como la más extraordinaria de su vida, solo superada por la maternidad. Destacó la importancia de confiar en el universo y en la protección hacia su familia durante este viaje.

Finalmente, la artista reveló que esta vivencia la inspirará en su música futura, anticipando la creación de una canción que capture las emociones y aprendizajes obtenidos en esta aventura espacial.​

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