El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, expresó su preocupación por la situación que atraviesa la clase media en el actual contexto económico del país. Según el mandatario porteño, este sector de la sociedad «la está pasando mal» debido a la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de precios y la falta de medidas concretas que alivien su carga fiscal y económica diaria.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, valoró positivamente el levantamiento del cepo cambiario anunciado por el Gobierno Nacional, pero advirtió que las mejoras en la macroeconomía aún no se reflejan en el día a día de la gente. Subrayó que la clase media atraviesa un momento complicado, con ingresos que rinden menos frente al aumento de precios. En sus recorridas por la Ciudad de Buenos Aires, detectó una fuerte caída en las ventas de pequeños comercios, lo que refleja, según él, la fragilidad del consumo y el impacto de la inflación, especialmente en productos de la canasta básica.
Macri también cuestionó la falta de voluntad política de La Libertad Avanza para cerrar acuerdos con el PRO, pese al apoyo que su espacio viene brindando al oficialismo en el Congreso. Señaló que en distintos distritos, el partido de Javier Milei decidió competir por separado, lo que podría terminar beneficiando al kirchnerismo. Aseguró que el PRO ha tenido una postura coherente y responsable, y que los desacuerdos no surgen de su espacio, sino de una actitud sistemática de aislamiento por parte de LLA en varias provincias.
Además, criticó la difusión de información falsa por parte de referentes libertarios, como el caso del spot del candidato Manuel Adorni, y calificó de “extraña” la decisión del gobierno de revocar la residencia del asesor político Antoni Gutiérrez-Rubí. Macri explicó que el asesor tiene nacionalidad argentina y que se presentará un descargo administrativo, aunque no descartó acudir a la Justicia si fuera necesario. Remarcó que espera que esta situación se deba a un error y pueda resolverse con normalidad.








