El comisario responsable del cuartel de bomberos, junto a un vecino del barrio, rememoraron los momentos críticos que vivieron durante el paso del temporal, detallando cómo enfrentaron las adversidades y trabajaron codo a codo para asistir a la comunidad.
Los Bomberos Voluntarios de Ingeniero White fueron clave en la etapa posterior al temporal que azotó Bahía Blanca. Ante la emergencia, muchos integrantes del cuerpo dejaron sus hogares y se trasladaron al cuartel para convertirlo en un refugio para las personas afectadas. A pesar de que el mismo cuartel también sufrió el ingreso de agua —con una altura aproximada de 70 centímetros—, lograron acondicionar el salón superior como centro de evacuación, ofreciendo un espacio cálido y seco a quienes no tenían adónde ir.
“El salón que tenemos arriba fue uno de los primeros centros de evacuación que no estaba preparado para eso, pero bueno la gente no sabía a dónde ir. Acá pudieron estar resguardados, calentitos y secos”
El Comisario Segundo del cuerpo activo, Daniel Farinacio, relató cómo desde las primeras lluvias comenzaron a recibir llamados de auxilio. Con el paso de las horas, la situación se volvió incontrolable por la magnitud de la catástrofe. Si bien no pudieron enfocarse en la recepción de donaciones debido a la urgencia sanitaria, lograron asistir a un número incontable de personas, priorizando los rescates y la atención inmediata. Farinacio aseguró que, de repetirse un evento similar, el equipo no dudaría en volver a dejar sus casas para acudir al cuartel y asistir a la comunidad.
Uno de los vecinos de Ingeniero White compartió su experiencia, destacando la contención y ayuda que recibió en el cuartel durante una semana. Contó cómo logró rescatar a su padre, quien necesitaba un andador, y llevarlo hasta los bomberos en medio del agua. En su hogar, el nivel del agua alcanzó los 60 centímetros, mientras que otras viviendas, especialmente las más cercanas al mar, llegaron a quedar completamente anegadas, con casi tres metros de agua. El vecino remarcó que en Ingeniero White el agua fue subiendo gradualmente, a diferencia de lo que ocurrió en Cerri, donde la inundación fue repentina y arrasadora.








