Viajar en soledad ya no es algo raro ni triste. De hecho, muchas personas lo prefieren porque les permite conocerse mejor, moverse con libertad y vivir experiencias únicas.
Ventajas de viajar solo:
- Elegís tu ritmo sin negociar con nadie.
- Descubrís más sobre vos mismo.
- Conectás más fácil con otras personas.
- Aprendés a resolver imprevistos.
- Ganás confianza y autonomía.
Al principio puede dar miedo, pero la mayoría de quienes lo prueban repiten. Incluso viajes cortos, como una escapada de fin de semana, pueden ser muy reveladores.
Los destinos seguros, con buena conectividad y opciones culturales, son ideales para empezar. También hay comunidades online de viajeros solitarios con tips y recomendaciones.
Viajar solo no significa estar solo todo el tiempo: podés sumarte a tours, actividades grupales o conocer gente en hostels y cafés.
Animate a la experiencia. Puede ser una de las decisiones más enriquecedoras que tomes.







