El gobernador Rolando Figueroa impulsó una ley para implementar controles voluntarios y aleatorios de consumo de drogas en funcionarios públicos, reafirmando su compromiso en la lucha contra el narcotráfico.
Como parte de su política de transparencia, el gobernador Rolando Figueroa propuso la implementación de test de drogas aleatorios para funcionarios. La medida, que busca garantizar la idoneidad y responsabilidad de quienes ocupan cargos de decisión, se enmarca dentro de un paquete más amplio de reformas destinadas a reforzar la ética en la gestión estatal.
El proyecto establece controles voluntarios y sorpresivos, con el objetivo de demostrar el compromiso de la política con el combate al narcotráfico. Figueroa destacó que la medida no es punitiva, sino ejemplificadora, y aseguró que él mismo será el primero en someterse a los controles. «Si queremos exigirle a la sociedad, debemos empezar por nosotros mismos», afirmó, enfatizando la necesidad de recuperar la confianza ciudadana en sus representantes.
La implementación de medidas como esta busca generar un cambio profundo en la cultura política, promoviendo una gestión más austera, transparente y alineada con las demandas de la ciudadanía.
Figueroa remarcó que su gestión seguirá avanzando en este camino, promoviendo acciones concretas que refuercen la integridad del sector público. «Los funcionarios deben ser los primeros en dar el ejemplo», concluyó, reafirmando su compromiso con un gobierno más cercano a la gente y alejado de cualquier tipo de privilegio.








