El uso de sorbetes de plástico ha disminuido significativamente en los últimos años debido a su impacto ambiental. Estos pequeños objetos son responsables de la contaminación de océanos y espacios naturales, afectando a la fauna y la biodiversidad. Para reducir este daño, muchos países y empresas han implementado políticas para su eliminación.
Los sorbetes plásticos son uno de los principales residuos que afectan la vida marina. Al ser ligeros, fácilmente se dispersan y terminan en el mar, donde animales marinos, como tortugas y peces, pueden ingerirlos accidentalmente. Esto provoca daños en su salud e incluso la muerte.
Como alternativa, se están promoviendo sorbetes de materiales biodegradables como papel, bambú y acero inoxidable. Estos materiales no solo son menos perjudiciales para el medio ambiente, sino que también pueden ser reutilizados, contribuyendo a la reducción de residuos.
Además, la conciencia sobre el consumo responsable y la sostenibilidad ha aumentado. Muchas personas prefieren evitar los sorbetes por completo, usando métodos alternativos como beber directamente del vaso. Esta tendencia refleja un cambio hacia un estilo de vida más ecológico y consciente.








