Tener plantas en el interior de la casa no solo mejora la decoración, sino que también purifica el aire. Algunas especies son especialmente adecuadas para vivir en espacios cerrados, proporcionando belleza y frescura a cualquier habitación.
La sansevieria, conocida como lengua de suegra, es resistente y fácil de cuidar. Requiere poca luz y poco riego, lo que la convierte en una opción ideal para principiantes.
Otra excelente opción es el potus, que puede crecer en casi cualquier lugar y es muy adaptable. Además, sus largas y elegantes hojas caen en forma de cascada, creando un ambiente relajante.Las suculentas, como los cactus y la aloe vera, también son muy populares en interiores. Estas plantas necesitan poca agua y pueden prosperar en espacios con luz indirecta, haciendo que sean perfectas para rincones soleados de la casa.








